TERAPIA COGNITIVA

La terapia cognitiva es una de las terapias psicológicas más importantes y utilizadas en el ámbito clínico junto con la terapia conductual para el tratamiento de los trastornos emocionales y los problemas de conducta. Es un tipo de intervención enfocada tanto al tratamiento individual como de pareja y familiar.

Existen diferentes tipos de terapia cognitiva que dan lugar a una serie de técnicas de intervención de gran utilidad para el tratamiento de problemas de ansiedad, depresión, trastornos de la personalidad, trastornos de la conducta alimentaria,  problemas relacionados con el juego, adicciones, intervención en baja autoestima, déficits de habilidades sociales y agresividad entre otras. 

Las terapias cognitivas parten de un supuesto: los procesos de pensamiento(imágenes, pensamientos y creencias) son los factores fundamentales en la aparición y el mantenimiento de los trastornos psicológicos. No dejan de considerar otros factores como el ambiente, la conducta o la biología, pero les atribuye menor relevancia.

Los principales tipos de terapia psicológica son:

· La terapia racional emotiva (Ellis): considera que los problemas psicológicos se originan por el mantenimiento de una serie de creencias irracionales. Estas creencias influyen de manera negativa en la visión que tenemos sobre los que nos rodea y afectan a nuestras emociones. Ellis defiende que se trata de creencias falsas y el objetivo de la terapia es modificarlas. Algunas de estas son:

  • “Necesito amor y aprobación de cuantos me rodean” o “tengo que ser amado y tener la aprobación de todas las personas importantes que me 
  • “Para ser valioso debo conseguir todo lo que me propongo” o “si soy una persona valiosa, tengo que ser siempre competente, suficiente y capaz para conseguir todo lo que me propongo”.
  • “Los malos deben ser castigados por sus malas acciones”.
  • “Es horrible y catastrófico que las cosas no salgan, no sean o no vayan como yo deseo o quiero”.
  • “Las desgracias humanas se originan por causas externas y no puedo hacer nada o casi nada para evitar o controlar la pena y el sufrimiento que me producen”.
  • “Debo pensar constantemente que puede ocurrir lo peor”.
  • “Es más fácil evitar que enfrentarse a las responsabilidades y los problemas de la vida”.
  • “Hay que tener a alguien más fuerte en quien confiar”.
  • “Mi pasado es determinante de mi presente y de mi futuro”.
  • “Debo preocuparme constantemente de los problemas de los demás”.
  • “Cada problema tiene una solución acertada, y es catastrófico no encontrarla

· La terapia cognitiva (Beck): surge como alternativa a los tratamientos  tradicionales sobre depresión y sus resultados la han convertido en el tratamiento de elección en trastornos depresivos. El núcleo central de la terapia cognitiva de Beck son los pensamientos automáticos negativos, que surgen como consecuencia de fallos que cometemos al razonar sobre los acontecimientos. En los problemas depresivos hacen que tengamos una visión negativa de nosotros mismos, del mundo y de los demás. Algunos de estos errores, llamados distorsiones cognitivas son:

  • Inferencia arbitraria: llegar a una conclusión sin evidencias que la apoyen e incluso con evidencias contrarias.
  • Abstracción selectiva: valorar un hecho en función de un elemento ignorando otros.
  • Sobregeneralización: extraer una conclusión o regla general sobre hechos 
  • Personalización: atribución personal de sucesos externos sin base suficiente para ello.
  • Pensamiento absolutista: interpretación de sucesos en términos absolutos sin tener en cuenta puntos intermedios.

Las técnicas derivadas de esta teoría se utilizan para evaluar de un modo más objetivo la realidad y modificar los pensamientos automáticos negativos. 

· Entrenamiento en autoinstrucciones (Meichenbaum): el objetivo principal es enseñar a la persona a dirigir sus acciones a través de verbalizaciones a modo de instrucciones para modificar y controlar las propias conductas. Las autoinstrucciones tienen que ser positivas, reforzantes y realistas. Por ejemplo, ante una situación que tememos podemos utilizar las siguientes: “lo voy a conseguir”, “aunque lo pase mal va a ser positivo”, “voy a intentar relajarme”, “la próxima vez será más fácil”, “si algo va mal ya lo resolveré”…etc.  

· Resolución de problemas (D’Zurilla y Goldfried): se trata de una estrategia de intervención general y estructurada para plantear y resolver situaciones problemáticas. Consta de los siguientes pasos:

  • Identificar y plantear el problema en términos objetivos y concretos.
  • Describir el problema y el modo en que respondemos a él.
  • Generar posibles alternativas de comportamiento para solucionarlo.
  • Evaluar las consecuencias y el esfuerzo requerido en cada una de las 
  • Seleccionar las estrategias más prometedoras y ponerlas en práctica.
  • Evaluar los resultados: en caso que no se haya solucionado el problema elegiremos otra alternativa.

El tiempo medio de duración de la terapia cognitiva oscila entre los 3 a 6 meses. Los pacientes deben aprender y practicar las técnicas hasta que consigan automatizarlas y los resultados a medio y largo plazo son indiscutibles tal y como muestran infinidad de publicaciones sobre la efectividad del tratamiento psicológico.

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