Medicamentos Genéricos: Belladona

Es una planta que crece en zonas húmedas en Europa, Asia y África. En España la tenemos y la encontramos en el norte, tiene flores moradas acampanadas, llamativas, bonitas con unos frutos negros (como una cereza) entre sus bayas, con un olor muy desagradable. Ahí es donde tiene sus principios activos y tóxicos que son los llamados alcaloides; la atropina y escopolamina, que en oftalmología, se utilizan para dilatar la pupila y ver el fondo de ojo (sulfato de atropina), la escopolamina, se utiliza como depresor de terminaciones nerviosas y cerebro, con este alcaloide hay que tener mucho cuidado ya que es depresor del sistema nervioso y se utiliza a unas dosis mínimas, ya que a dosis alta puede provocar arritmias, insuficiencia respiratoria, colapso vascular y hasta la muerte.


La Belladona en la Homeopatía
Como podemos leer no es una planta para tomarla como una manzanilla, si no que es una planta para tenerle un respeto ya que en pequeñas dosis de miligramos tiene todos estos efectos tóxicos. De manera contraria en homeopatía se utiliza con más facilidad para tratar otros síntomas que el paciente padece y fácilmente podemos utilizarla sin tener tantos síntomas indeseables como el tóxico. 
Se considera en homeopatía dentro de los policrestos. Podemos darla a dosis bajas, medias y altas. En situaciones agudas la podemos dar como si fuera un antinflamatorio en anginas, otitis y fiebre. 
La fiebre típica de tarde, con cara colorada, pupilas dilatadas y dolores de cabeza sobre todo en sienes que se agravan con el movimiento. Como vemos en la manera tóxica y en oftalmología se da para dilatar la pupilas, aquí el paciente ya tiene con la sintomatología que presenta con la fiebre las pupilas dilatadas, luego esto es ya un similimum para la homeopatía para dar la Belladona y el efecto sinérgico es el que buscamos para mejorar el paciente. Dolor de cabeza martilleante, puede existir sudoración en la cabeza y los pies fríos. En la otitis y dolores de oído más en el lado derecho.


Materia Médica Homeopática
A nivel mental, una persona belladona suele tener los siguientes síntomas característicos: 

  1. Delirio violento, rabioso, salvaje, maníaco, generalmente acompañado de alucinaciones y otros síntomas mentales; con cara roja, cabeza caliente, midriasis, ojos inyectados, mirada salvaje, intensos latidos en las carótidas y congestión general, peor de noche.
  2. Alucinaciones, la mayoría visuales y peor de noche: ve animales horribles (o negros, en las paredes, o cucarachas), gatos, perros negros, insectos, toros, ratones y ratas, serpientes, lobos; ve fantasmas, espectros, espíritus, negros, en la oscuridad, que lo asustan; ve objetos o personas negros.
  3. Tiene miedo: constante de todo; al despertar; a los perros (es el remedio más destacado); a los animales o a cosas imaginarias; de noche; a la oscuridad; en la multitud, a fantasmas; a los hombres; a ruidos; al agua; a las horcas; de ser envenenado; a morir (más si está solo), a una muerte inminente; a que se le acerquen o lo toquen; desea la luz; de estar solo. Miedo con deseos de escapar, o saltar de la cama. Miedo alternando con estados maníacos o con serenidad o con rabia. Miedo con sobresaltos o temblores. (Referencia: http://www.homeopatiageneral.com/belladonna.html)

En los síntomas mentales utilizaríamos una belladona de dosis centesimales altas.

A nivel generalBelladonna encuentra su principal indicación en:

  1. Procesos agudos, de aparición brusca y violenta, muy a menudo inflamatorios (sobre todo de cerebro, pulmones, hígado y garganta) y generalmente febriles, en los que siempre están presentes una serie de signos objetivos que no permiten dudar: cara de color rojo vivo, mirada brillante, midriasis, latidos y dilatación en toda arteria superficial, sobre todo en las carótidas, y taquicardia con pulso lleno y duro.
  2. Síntomas tales como fiebre, sudores, espasmos, convulsiones, etc., y, especialmente, los dolores, aparecen y desaparecen bruscamente. "Es uno de los remedios más dolorosos", y sus dolores son habitualmente martilleantes, pulsátiles, terebrantes, ardientes, cortantes, pinchantes, presivos, como si rasparan, punzantes o desgarrantes, agravándose por las sacudidas, los movimientos, la tos, la luz, el tacto y el frío. Vienen en accesos cortos, paroxísticos, y se acompañan de enrojecimiento de cara y ojos.
  3. Convulsiones, sobre todo en niños, con fiebre alta, durante la dentición; durante la menstruación y el puerperio; por excitación, por objetos brillantes o por vejación o al ver agua; peor por la luz y cuando lo tocan; predominando del lado derecho o en un solo lado. (Referencia: http://www.homeopatiageneral.com/belladonna.html

En los síntomas generales utilizaríamos una belladona de dosis centesimales medias o en dosis homaccord, son varias diluciones decimales unidas para hacer más fuerza en el tratamiento). 

Cuando veamos que los síntomas de belladona mejoran debemos ir suprimiendo el tratamiento. 

El Dr. Samuel Hahnemann, la utilizaba en casi todas las epidemias, a dosis de dos o tres tomas diarias a la 30 CH en gránulos o en gotas. Como leemos en la Materia Médica redactada por él, con muy buenos resultados obtenidos, en las diferentes epidemias de su época, siglo XVIII y IXX. 

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